Una técnica de inyección correcta influye en la gestión de la diabetes

Desde nuestra creación de la primera jeringa para la administración de insulina en 1924, hemos proporcionado la innovación y los recursos para ayudarle a administrarse su insulina correctamente.1

La técnica de inyección correcta puede ayudar a reducir los niveles de A1C2*

Las personas con diabetes que recibieron formación sobre cómo inyectarse correctamente, incluido el uso de una nueva aguja con cada inyección, la rotación de los lugares de inyección y el cambio a una aguja más corta de 4 mm o de 5 mm, experimentaron una reducción promedio del 1 % en A1C tras 6 meses.2*

Mejore la gestión de su insulina

Siga estos 3 pasos cada vez que se inyecte

1. Utilice una aguja nueva

2. Rote los lugares de inyección

3. Utilice una aguja más corta

1. Utilice una aguja nueva cada vez

Evite un dolor de inyección mayor y reduzca el riesgo de bultos (lipo) al utilizar una aguja nueva con cada inyección.3-4†

2. Rote sus lugares de inyección

Rotar los lugares de inyección correctamente podría ayudarle a evitar el desarrollo de bultos y protuberancias debajo de la piel, conocidas como lipohipertrofia (lipo). Inyectar en una lipo puede afectar a cómo su cuerpo absorbe la insulina, lo que provoca variaciones glucémicas.5 Descubra los mejores lugares donde inyectarse y aprenda a rotarlos de forma efectiva.

3. Utilice una aguja más corta

Elija una aguja para pluma de 4 mm o una jeringa de insulina de 6 mm, que son las longitudes de aguja recomendadas para todos los lugares de inyección.3

Evite los errores habituales

Le sorprendería cómo un diseño innovador de aguja para pluma puede ayudarle a mejorar su experiencia de inyección.6,7

MÁS INFORMACIÓN

* Se aleatorizaron 116 pacientes con diabetes tratados con insulina en 3 grupos de intervención para evaluar el cambio en A1C del inicio a los 6 meses tras recibir formación estructurada sobre la técnica de inyección y cambiar a una aguja más corta (aguja para pluma de 4 mm o 5 mm). Los valores iniciales de A1C fueron similares para todos los grupos (media: 8,5-8,8 % [± 1,4-1,9 %]).

El dolor y la incomodidad de la inyección no se han asociado claramente a la reutilización limitada de la aguja.

Referencias

1. Kesavadev J, Saboo B, Krishna MB, Krishnan G. Evolution of Insulin Delivery Devices: From Syringes, Pens, and Pumps to DIY Artificial Pancreas. Diabetes Ther. 2020;11(6):1251-1269. doi:10.1007/s13300-020-00831-z.

2. Misnikova IV, Gubkina VA, Lakeeva TS, Dreval AV. A randomized controlled trial to assess the impact of proper insulin injection technique training on glycemic control. Diabetes Ther. 2017;8(6):1309-1318.

3. Frid AH, Hirsch LJ, Menchior AR, Morel DR, Strauss KW. Worldwide injection technique questionnaire study: injecting complications and the role of the professional. Mayo Clin Proc. 2016;91(9):1224-1230.

4. Frid AH, Kreugal G, Grassi G, et al. New insulin delivery recommendations. Mayo Clin Proc. 2016;01(9):1231-1255.

5. Blanco M, Hernández MT, Strauss KW, Amaya M. Prevalence and risk factors of lipohypertrophy in insulin-injecting patients with diabetes. Diabetes Metab. 2013;39(5):445-453.

6. Aronson R, Gibney MA, Oza K, et al. Insulin pen needles: effects of extra-thin wall needle technology on preference, confidence, and other patient ratings. Clin Ther. 2013;35(7):923-933.

7. Hirsch L, Gibney M, Berube J, Manocchio J. Impact of a modified needle tip geometry on penetration force as well as acceptability, preference, and perceived pain in subjects with diabetes. J Diabetes Sci Technol. 2012;6(2):328-335.